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  • Dr. Contreras

La antipsiquiatría. Un movimiento político disfrazado de social.

La psiquiatría es la única especialidad médica que tiene una corriente opuesta a sus fundamentos básicos, esto ha sido así desde los albores de la ciencia psiquiátrica.



Uno de los antecedentes más significativos de este movimiento es lo que se conocía como "el tratamiento moral" de los médicos Philippe Pinel y Jean Esquirol en el siglo XVIII, que intentaba "humanizar" la psiquiatría, tratando de sacar a los enfermos mentales de los nosocomios de aquellas épocas. Entre otras cosas tambien veia la enfermedad psiquiátrica desde un punto de vista más descriptivo y fenomenológico, que orgánico. Las ideas de estos autores deben ser enmarcadas en un contexto en que se hacinaba a grandes números de personas con problemas mentales en manicomios y se las trataba de forma inhumana.


La antipsiquiatría, si bien ha estado presente desde hace 2 siglos, fue hasta 1960 donde se acuña el término como tal, y se empieza a difundir globalmente. Fue gracias a el Dr. David Cooper, quien era psiquiatra, y decía: "la psiquiatría no es más que otro instrumento del capitalismo, que tiene por objetivo reprimir a los rebeldes, a quienes no sucumben al conformismo burgués..." (Psiquiatría y antipsiquiatría. 1967). Recordando un poco las prácticas clásica psiquiátricas de principio del siglo XX, como los electroshocks, las hipoglucemias con insulina, las lobotomías entre otras, eran prácticas totalmente controversiales, y ciertamente erradicadas al dia de hoy, (en ese tiempo la psiquiatría aún no lograba mejorar la calidad de vida del enfermo mental). Aplicando una analogía para el caso, sería como acusar en la actualidad a la Medicina Interna, por tratar varias "dolencias" y pensar que "revitaliza el cuerpo" al realizar una "sangría médica" con sanguijuelas o produciendo hemorragias severas a su paciente durante finales del siglo XIX.




La antipsiquiatría plantea que el establecer un diagnóstico psiquiátrico implica etiquetar no solo un comportamiento determinado sino a toda la persona, por lo tanto quienes rodean al individuo se comportan de acuerdo al papel que el médico le asignó. Por este motivo, la antipsiquiatría rechaza la postura del modelo médico y las teorías psiquiátricas enfocadas hacia las enfermedades mentales, ya que estas verían a la persona como una mente enferma antes de verla como persona. Laing (Autor de ciertas críticas hacia la psiquiatría convencional, pero en desacuerdo en las posturas políticas del Dr. Cooper) y Cooper señalan que su principal interés es intervenir con la persona diagnosticada como esquizofrénica mediante un tratamiento particular llamado psicoterapia radical y enfatizan que las causas del estado mental se encuentran principalmente en las condiciones de la estructura de los vínculos familiares. En este contexto se postuló que la esquizofrenia podía entenderse como una lesión en el yo interno infligida por padres demasiado intrusivos psicológicamente («esquizógenos»).



Por otro lado, el psiquiatra Thomas Szasz aseveró que la enfermedad mental es una combinación incoherente de conceptos médicos y psicológicos, aunque popular debido a que legitima el uso de fuerza psiquiátrica para controlar y limitar el desvío de las normas sociales. Los adherentes a esta perspectiva hablaron del "mito de la enfermedad mental" a causa del controvertido libro de Szasz con ese título, por lo tanto proponía, una diferencia entre la enfermedad mental y la física. La enfermedad, plantea Sasz pertenece al cuerpo y no a la mente. En su concepto la mente aparece como una esencia inviolable, separada del cuerpo y de sus enfermedades. La denominada «enfermedad mental», no es equiparable a la enfermedad física, sino que está en el área de los fenómenos existenciales de la persona, que no deberían atenderse con medicamentos. Lo que correspondería hacer, en cambio, es ayudar a la persona a hacer una autoexploración de sus conductas y de su situación existencial para lograr un equilibrio físico y mental. La enfermedad no es un mito, pertenece a lo físico y el estado mental de la persona se relaciona con su propia existencia. A pesar de que el movimiento originalmente descrito como antipsiquiatría llegó a estar asociado con el movimiento de la contracultura de los años sesenta, Szasz nunca estuvo involucrado en ese movimiento.



La novela y película -Alguien voló sobre el nido del cuco- se convirtió en un best seller y la excelente adaptación cinematográfica, ganadora de cinco premios Óscar en 1975, causó notable impacto en la opinión pública, abriendo un debate sobre los procedimientos de medicación forzada, la lobotomía y el electroshock usados para controlar a las instituciones psiquiátricas. De nuevo, hay que ver la época en la que se desenvuelve la película, que es en la década de los 60s, cuando la realidad el modelo usado en ese tiempo, es completamente diferente a la psiquiatría que hacemos en la época actual.



Hablando de los famosos "electroshocks", lo que en la práctica conocemos como Terapia Eléctrica Cerebral (TEC) o Terapia Electroconvulsiva, es una terapia eficaz en algunos casos graves, que se hace bajo anestesia, sedación y relajación muscular y consiste en pasar pequeñas corrientes eléctricas a través del cerebro, para desencadenar una convulsión breve de manera intencional y controlada. Esta técnica al parecer provoca cambios en la neuroquímica cerebral que pueden revertir rápidamente los síntomas de algunas enfermedades mentales. La clave aquí radica en que el paciente está sedado y muscularmente relajado, por lo que las consecuencias de la crisis no impactan en el resto del cuerpo, si no únicamente en el cerebro, generando cambios para el bien del paciente. Si hacemos la analogía con una cirugía, donde se tiene que abrir el abdomen para reparar algo, sería algo similar, considerando que de hacerlo sin anestesia, sería bastante traumático y doloroso para el paciente, pero hecho con los medios y cuidados necesarios, genera beneficio en el paciente.

Cabe recalcar que en la antigüedad (antes de los años 60s), este procedimiento se realizaba sin los cuidados necesarios, por lo que si podría haber tenido consecuencias en el paciente en esa época, pero en la actualidad es un procedimiento seguro.


En conclusión, la Antipsiquiatría critica prácticas que han sido borradas de la psiquiatría actual, la psiquiatría como cualquier otra rama de la medicina, tiene como máxima "primum non nocere", que es primero no hacer daño; por lo que se cuida constantemente velar por el bienestar del paciente, antes que cualquier otro interés personal o económico. Por lo que pensar que un psiquiatra va por la vida dañando intencionalmente al paciente con "drogas"o "etiquetando" personas con no sé que intención, es como pensar que el chef quiere intencionalmente que su comida intoxique al comensal.

Titulé este artículo como "movimiento político disfrazado de social", en el sentido que en un inicio estaba muy de la mano con los movimientos antisistema que existían en esa época, hoy en día, si bien no persigue una ideología política, existen remanentes y lo único que ocasiona esto, es alejar al enfermo a buscar ayuda. También creo que este movimiento hoy en día, está infundado por el desconocimiento de lo que es la psiquiatría en la actualidad.

Aún existe estigma en la enfermedad mental, no hay duda de ello, pero nosotros mismos luchamos a diario con esto, la psiquiatría y la salud mental deben verse como cualquier otra disciplina científica, que actúa en base a la evidencia más actual y siempre con la intención de beneficiar al paciente.



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